miércoles, 4 de agosto de 2010

En la cima de Europa (Monte Elbrús)

Día 253
Cáucaso: Monte Elbrús

Volvemos a hacer turismo. Después de unos días familiares, nos toca visitar una de las zonas más conflictivas del mundo. Digamos que Pyatigorsk es la primera ciudad puramente rusa del Cáucaso. Justo por debajo, están todos los países o estados que ya se independizaron de la antigua URSS (Georgia, Armenia o Azerbaiyán), o las zonas que aún están en lucha por su autonomía, como Chechenia, Daguestán, Osetia del Norte, Osetia del Sur (ésta pertenece a Georgia, pero quieren ser rusos, ¡manda huevos!), Ingusetia, Cherkesia o Kabardino-Balkaria. Más al norte estaría Kalmikia, una región curiosa, poblada por Mongoles emigrantes aquí hace muchísimos años que aún viven en yurtas, como en su país de origen.

El nombre proviene del griego Káukasos, legendario pastor escita muerto por Crono y que dio nombre a las montañas. En la mitología griega, el Káukasos era uno de los pilares que sostienen al mundo. Se afirma también que Prometeo fue encadenado en estas montañas por Zeus. La cadena montañosa, rectilínea, no asciende a una mínima altitud hasta que, partiendo del Estrecho de Kerch hacia el este, alcanzada una distancia de 300 km, culminando las mayores alturas en la parte central de la cadena, existiendo diversos macizos montañosos extensos, de origen volcánico, actualmente cubiertos de hielo:
- Monte Elbrús, de 5.642 metros, en la Rusia europea, la cumbre más alta de Europa.
- Dykh-Tau, 5.203 metros, en la Rusia europea.
- Chkhara, 5.068 metros, entre Georgia y Rusia.
- Kazbek, 5.047 metros, en Georgia.
- Usba, 4.695 metros.
- Uipata, 4.638 metros.

Bueno, pues a primerísima hora, salimos de casa, en el primer tranvía, hacia el punto de reunión, 5:30 de la mañana. De ahí, un bus lleno de rusos, con guía rusa y hacia el sur. Nuestro billete incluía el traslado y los primeros telesillas hacia el mirador de Elbrús, pero no el del segundo telecabina que subía hasta la cima. Hicimos una parada entre medio, en casa del conductor, donde habían improvisado un bar, para hacer el café y el desayuno: es lo que hay!!! Se empiezan a ver los primeros picos.

Una vez llegamos, dos telesillas, por unas pistas de ski muy conocidas, hacia el mejor mirador del Cáucaso. ¡Joder, qué vistas!

Esto es Georgia, por cierto, visto desde Rusia.

Incluso nos pudimos parar en un bar a ver cómo bailaban los locales, que aunque eran rusos, tenían tradiciones georgianas (o de cualquiera de las repúblicas independientes, que son parecidas). Hasta un Rasputín por ahí suelto, haciendo turismo.

Y nos subimos a una piedra solitaria, birra en mano, a hacernos la fotito, ¿a qué mola?

Otra vez para abajo, hacia el Monte Elbrús. Aquí hay que pagar el telecabina, que lo acaban de renovar, y tiene tres tramos: dos de telecabina y uno de telesilla. ¿Cuánto cuesta ver nieve pura en pleno mes de Agosto (hemisferio norte, eh?)? Pues aquí está. Eso sí, ya con los webs llenos de viajes, no subimos con el grupo pagando el total, sino que nos esperamos, y Elena se acercó a preguntar el precio al empleado, que nos dijo la mitad, a pagar en mano. Un 2x1 fácil, jeje.

Y ahí están, las dos tetas de Elbrús. ¡Impresionante! Altamente recomendado, incluso mucho más espectacular que los Alpes. Hasta nos encontramos con unos vascos y unos catalanes que se estaban aclimatando para hacer cima en unos días. También freaks que se desnudaban por temas de salud en la nieve y tal.

Por cierto, para el que no lo sepa, Elbrús no es una montaña, es un volcán semit-activo, al que le quedan unos 100 años para volver a estallar, para muestra las rocas.

Al bajar comimos, y de vuelta a casa, a la cena de despedida. Otra paradita en la casa del conductor, y a casita.

Control de Gastos:
- Viaje a Elbrús: 1000 RUB (26,32 €)
- Tranvía: 40 RUB (1,05 €)
- Telesilla: 800 RUB (21,05 €)
- Telecabina: 600 RUB (15,79 €)
- Desayuno: 170 RUB (4,47 €)
- Comida: 150 RUB (3,95 €)
- Bebidas: 123 RUB (3,24 €)

martes, 3 de agosto de 2010

Las aguas minerales de Pyatigorsk

Día 252
Pyatigorsk

Hoy nos tocaba descubrir las aguas termales minerales tan famosas en Rusia. Antes, teníamos que ir a recoger el regalo de Igor y María, que lo habíamos reservado unos días atrás. Al final, cambiamos el modelo de cámara que teníamos reservado y seleccionamos otro; bueno Igor prefirió otro :D

Así, salimos hacia la cima de la ciudad a disfrutar del agua y beber agua con gas. El sitio está muy bien, la verdad, con muchos turistas rusos, y agua con gas gratis para todos.

De vuelta a casa, teníamos dos sorpresas reservadas para Evgeny e Irina y el resto de la familia. También para Rima y Olga. Primero, entrega de regalos para los niños, pues los habíamos equipado con todo lo necesario para todo el año escolar. Admito que se me fue la puta olla comprando, pero son cosas necesarias, que todos los occidentales hemos tenido cuando éramos pequeños. Y ya es conocido que la principal causa de fracaso escolar en Rusia y la falta de medios. Como no podemos sanar este mundo, al menos intentamos proveer a los nuestros con lo necesarios. Esto nos va a obligar a estar 20 días en casa cuando lleguemos, pero vale la pena.

La segunda, una barbacoa para toda la familia. Y cuando digo barbacoa me refiero a mucho Sashlik para todos, como para una boda, jeje. El día siguiente nos íbamos a Elbrús, así que podíamos usar lo que sobrara para hacer un picnic en la montaña. Tuvimos que convencer a Igor para que se quedaran hasta tarde, pues no querían perder el último tranvía.


Control de Gastos:
- Bus: 74 RUB (1,95 €)
- Tranvía: 90 RUB (2,37 €)
- Kvas: 24 RUB (0,63 €)
- Comida: 199 RUB (5,24 €)
- Pinchitos: 50 RUB (1,32 €)
- Taxi: 150 RUB (3,95 €)
- Barbacoa: 1150 RUB (30,26 €)

lunes, 2 de agosto de 2010

El registro OVIR

Día 251
Pyatigorsk

Tarea principal del día: hacer el registro OVIR. El OVIR (Office of Visas and Registration) es un paso obligatorio para estar en Rusia. Si el visado no fuese suficiente, también tienes que registrar la estancia. ¿Cuál es el problema? Que todos los turistas vamos de hotel (o como nosotros de CSing) y estás obligado a hacerlo, por lo menos, una vez. Además, si en una ciudad estás más de 3 noches, también hay que hacerlo. Recordad que si no hay sello del OVIR en el pasaporte, al salir del país puedes tener problemas. Lo más triste es que os van a estafar, por supuesto. El precio estándar es un hotel es aproximadamente de 20-30€, más 2-5€ por cada día extra. Lo más normal es hacerlo en el primer hotel y que pongan todos los días que vais a estar. Adelanto la situación para deciros que nosotros solamente pagamos 6€ por los 30 días, para que os hagáis una idea del negocio.

Hay un método alternativo, que es hacerlo con algún local que esté dispuesto a decir que os quedáis en su casa todos los días. Con la madre de Elena, nuestro caso es muy diferente al resto, claro, pero es curioso saber el procedimiento: se hace en Correos y exclusivamente si hablas un nivel MUY alto de ruso. Resumiendo:
1) Pedir el papel (no se compra en la oficina de Correos, sino en las tiendas de fotocopias que están alrededor)
2) Pagar las tasas (esto se hace en el banco, claro)
3) Hacer la cola (y aguantar las subnormalidades de los empleados, que se pueden hacer su descanso para fumar, para beber o para comer cuando les dé la real gana)
4) Entregar los papeles (analizando todos los detalles, así que hay que guardar resguardos de trenes, aviones, etc.)
5) Revisar los papeles (ojo aquí, os pueden hacer repetir los papeles y tragaros la cola otra vez, sin problema alguno; mi mayor problema fue explicar que tengo 2 apellidos, lo que le costó entender y me jodió los papeles para obligarme a repetirlos y decirme, después, que fue su culpa)
6) Dar el OK, tanto el que viaja como el que hospeda
7) Pagar el impuesto

Perdimos como 4 horas en todo el proceso, menudos cabrones. Lo único bueno es que me encontré 500 rublos en el suelo de alguno que se fue corriendo. En el apartado de anécdotas, me gustaría decir que cuesta entender todas las movidas independentistas que han tenido alrededor de Rusia, cuando, al final, todos están como locos por volver y trabajar ahí. No sé, esas cosas incongruentes que hay en la historia. Y lo dice uno que está hasta el rabo de las fronteras y los problemas que causan a propios y extraños.

El resto del día lo pasamos con Igor, dando un paseo por la ciudad y conociendo bien los recovecos.

Es importante decir que esta ciudad, Pyatigorsk, es famosa por sus aguas minerales y curativas. De hecho, son tan comunes que el agua con gas es más barata que el agua natural. Incluso hay fuentes gratis con agua con gas. Además, venden unas tazas especiales para beber de las aguas especiales de la ciudad, en la que únicamente hay turistas rusos, y muchos.

Finalmente, subimos hasta arriba del todo a ver el conocido águila protector de la ciudad y el templete circular que corona la colina. Al terminar, antes de ir a casita a cenar con los niños, reservamos un viajecito a Elbrús, el puro Cáucaso, el monte más alto de Europa, dos días después.


Control de Gastos:

- Bus: 30 RUB (0,79 €)
- Tranvía: 80 RUB (2,11 €)
- Fotocopias: 90 RUB (2,37 €)
- Tasas Registro: 48 RUB (1,26 €)
- Registro OVIR: 386 RUB (10,16 €)
- Cena: 175 RUB (4,61 €)

domingo, 1 de agosto de 2010

Día familiar

Día 250
Pyatigorsk

Despertamos en Pyatigorsk, con las letras de la ciudad como si fuese Hollywood :D

Desayuno con la madre de Elena, que ya empieza a mimarme y a hincharme de comida; y su hermano viene a recogernos. Había quedado en hacer unos regalos, que ya habíamos pactado de antemano. Con la intención de NO parecer los dolarinis que llegan a Rusia y pagan a diestro y siniestro todo, queríamos hacer unos regalos a la familia. De hecho, todo lo que nos quedaba de ahorros, aunque ellos no lo sabían.

El plan era comprar todo lo relacionado con el colegio (material, libros, ropa, etc.) y un regalo a cada uno de ellos. La elección no fue muy difícil: una bici para Evgeny, unos patines para Irina, una cámara de fotos para Igor y Maria (les encanta inmortalizar todas las escenas), y dinero para hacer fondo para Lidia, por si falta durante el invierno.

Después, fuimos a comer a su casa, donde Igor nos impresionó con sus inventos. Efectivamente, mi cuñado no es solamente un manitas, sino que también es un inventor. Tienen el piso genial, con todo lo que puede reciclar y con un consumo muy reducido, pues tienen leds en todas partes. ¡Brutal! Y encima ese queso tan bueno que tienen en Rusia, que son como espaguetis muy largos con un sabor fuerte, me encanta. Bajamos al parque a jugar con los niños, y era el pu*o centro de atención. Allí no han visto un español en la puta vida. Los niñ@s venían a hacerme preguntas, esperando que pudiese darles un discurso en ruso. Menos mal que mis sobrinitos me ayudaban, que si no.

Luego volvimos a casa en el tranvía, que habíamos quedado con Olga, la vecina de mi suegra, con la que nos escribimos mucho, porque tiene Internet y siempre es el punto de contacto con la familia. Le llevábamos regalos de nuestro viaje y la invitamos a cenar, ¡qué menos! Un sol de mujer que habla inglés (algo muy difícil en estas zonas), que se apuntó con nosotros a tomar unas birretas. Es que lio a todo el mundo.

Además, Rima, la chica que vive con mi suegra y que la hace compañía y la mantiene joven, se unió. Es una chica joven que es profesora de mates en la ciudad, muy agradable, guapetona, amable, pero nada de inglés.

Control de Gastos:
- Bus: 20 RUB (0,53 €)
- Tranvía: 20 RUB (0,53 €)
- Comida: 275 RUB (7,24 €)
- Cena: 182 RUB (4,79 €)
- Bebidas: 100 RUB (2,63 €)