sábado, 21 de agosto de 2010
Supercopa 2010: Los Campeones en Directo!!!
Elena se empeñó en ir al Camp Nou a ver el regreso de la SuperCopa de España 2010, el primer partido oficial de la temporada. Ignasi y Lali también estaban libres y nos fuimos todos juntos.


El Barça jugó de puta madre, apabulló al Sevilla y ganó la Copa.




Lo mejor fue ver a los recién coronados campeones del mundo... ¡Qué buenos recuerdos de la celebración de la final en Mongolia!



martes, 17 de agosto de 2010
Las Fiestas de Gracia
Estamos recién llegados, y no nos podemos perder, al menos, un día de las Fiestas de Gracia. Llevábamos mucho tiempo fuera y había muchas personas que nos habían escrito para quedar. La verdad es que hemos vendido hasta las putas Fiestas de Gracias, y son un poco mierda. Han perdido toda la originalidad de antaño y son un mero instrumento para que un montón de guiris se pongan hasta las trancas. Hasta se hacen viajes a Barna con la oferta de las fiestas, ¡increible! De todos modos, por un día, nosotros lo pasamos bien :D
miércoles, 11 de agosto de 2010
Visita a la humeante Moscú y regreso a casa
Moscú - Riga - Barcelona
No podíamos hacer mucho con el humo, más que convivir con él. Habíamos planeado un paseo por Moscú, algún parque, algún edificio, una vista del estadio del CSKA: todo humeante. Una vez en el parque, con el tremendo calor, nos metimos en el primer bar que tenía aire acondicionado. Curiosamente, en los parques de Moscú no se puede beber alcohol, excepto si lo compras en un bar del parque. Un kvas, una cervecita, y otra vez al coche.
Seguimos visitando sitios y paramos en un mirador hacia el estadio Luznhiky, el del CSKA. Juzgar vosotros mismo el humo.
No se podía hacer mucho más que ir a casa, comer, beber y pasarlo bien al pie del ventilador, porque, obviamente, en Moscú muy pocas casas tienen aire acondicionado, ¿para qué? Con el calor de este verano, los precios se habían puesto a 3000€ por pieza. ¡Esto es Rusia!
Hicimos una comida típica española, con tapitas y vino.
Los siguientes días, básicamente descansando y enviando CVs para conseguir entrevistas de curro al llegar :DD Aunque penséis que acaba aquí… tranquilos! Tenemos muchas más aventuras en mente para empezar en breve. Stay tuned!!!!
Hicimos una comida típica española, con tapitas y vino.
sábado, 7 de agosto de 2010
El Anillo de Oro: Súzdal
Súzdal
Al levantarnos, un desayuno rápido y al coche, con los dedos cruzados, esperando que el humo no hubiese soplado hacia el Este, intoxicando Vladimir y Súzdal. Sveta, con el cachondeo se su nombre, conducía. Y digo cachondeo porque los rusos hacen mucho hincapié en la pronunciación de ‘S’ sin una ‘E’ delante y de la ‘V’, que no suena como ‘B’. Yo decidí, para no tener problemas, llamarla ESBETA, y no SVETA. Me era más fácil, jeje.

Efectivamente, aunque muy lentitos por la capacidad conductora de Sveta, el aire soplaba hacia el Oeste, llevando todo el humo a Moscú y no a Súzdal. Pero Vladimir no se salvaba, así que pasamos de parar, porque no se veía nada. Pero Súzdal estaba perfecto. Cuando aparcamos, lo primero era ir a comer.



Ya comidos, a caminar por Súzdal, una de las ciudades más bonitas que hemos visitado en Rusia. Llena de edificios históricos y religiosos que no fueron destruidos por el Comunismo.







No paramos de visitar sitios y hacer fotos, con saltos claro está :D Incluso nos compramos unas botellas del licor más famoso de Súzdal, la medovuja, que tienen en diferentes gradaciones de alcohol, algo dulce. Como era de esperar, compramos una de cada para beber en casa, jeje.
Antes de salir, fuimos a cenar, y aunque no era muy tarde, estaba casi todo cerrado.





De regreso, Sveta estaba cansada para conducir y Max decidió llevar el coche, aunque yo me ofrecí, pero todos sabían que si a mí me paraban, me iban a sacar hasta la camisa al enseñar mi pasaporte. La idea era que Max condujese hasta llegar a Moscú, donde cambiaría con Sveta hasta casa. Si alguien nos paraba, ellos cambiarían la posición y parecería que Sveta estaba conduciendo. Debido a la sanción que tenía Max, el coche estaba en la lista de coches que se debían parar, porque en Rusia, los policías tienen tres obligaciones mensuales:
1 – Recolectar dinero para el Gobierno (tienen cantidades establecidas)
2 – Recolectar dinero para los Superiores en mando (cada uno pone la cantidad que desea)
3 – Recolectar dinero para ellos mismos (depende de la temporada y lo que paguen a los de arriba)
¡Esto es Rusia! No está escrito, pero es así. No lo veréis escrito en las guía, pero es así, tristemente. Pues nada, que sí, que nos pararon, y Sveta y Max se cambiaron de sitio muy rápido, y con los cristales tintados, nadie vio nada. Pero, los cabrones se han modernizado, y le dijeron a él que saliese del coche con los papeles. Lo llevaron a la garita y le enseñaron la foto conforme un hombre iba conduciendo. Las opciones:
- Legal: ir a la cárcel 30 días, aquí no se andan con chiquitas
- Ilegal: pagar bajo mano
Max decidió pagar, como es de imaginar, y el policía le pidió 1000 dólares, ¡me cago en toda su puta existencia! Él solamente llevaba 600 dólares y volvió al coche a pedirme dinero, que llevaba 200 euros. Con eso se conformó, en total unos 900 dólares, y Sveta pilló el coche de vuelta.
Un poco tristes en casa, pero el licor de Súzdal y las cervezas nos animaron un poco la noche. Al menos, Max pudo dormir en casa, jaja.
1 – Recolectar dinero para el Gobierno (tienen cantidades establecidas)
2 – Recolectar dinero para los Superiores en mando (cada uno pone la cantidad que desea)
3 – Recolectar dinero para ellos mismos (depende de la temporada y lo que paguen a los de arriba)
¡Esto es Rusia! No está escrito, pero es así. No lo veréis escrito en las guía, pero es así, tristemente. Pues nada, que sí, que nos pararon, y Sveta y Max se cambiaron de sitio muy rápido, y con los cristales tintados, nadie vio nada. Pero, los cabrones se han modernizado, y le dijeron a él que saliese del coche con los papeles. Lo llevaron a la garita y le enseñaron la foto conforme un hombre iba conduciendo. Las opciones:
- Legal: ir a la cárcel 30 días, aquí no se andan con chiquitas
- Ilegal: pagar bajo mano
Max decidió pagar, como es de imaginar, y el policía le pidió 1000 dólares, ¡me cago en toda su puta existencia! Él solamente llevaba 600 dólares y volvió al coche a pedirme dinero, que llevaba 200 euros. Con eso se conformó, en total unos 900 dólares, y Sveta pilló el coche de vuelta.
Un poco tristes en casa, pero el licor de Súzdal y las cervezas nos animaron un poco la noche. Al menos, Max pudo dormir en casa, jaja.
viernes, 6 de agosto de 2010
Regreso a Moscú con Sveta y Max
Pyatigorsk - Moscú
Preparar la maleta y dirección a la estación, otros dos días más de tren de regreso a Moscú, donde nos esperaban Max y Sveta, esos especímenes como Elena, nacidos en Moldavia, pero de familias rusas. Primero, lo más duro, la despedida. Allí, todas llorando, con regalos y comida, pidiendo la fecha de la próxima visita. Pero la capital nos llama: como en la canción de “Gorky Park”: ‘Moscow Calling’, que sigue el mensaje de “The Clash”: ‘London Calling’. La promesa, que los niños aprendan castellano y saquen buenas notas.


Más calor, muchísimo, y otra vez la negociación fallida. Esta vez, los compañeros son un poquito más viejos, pero igualmente sociables. Es brutal la gente normal en Rusia. Al comer y al beber, todo se ofrece. La primera noche, aguanté como bien pude el calor, pero el segundo día, ya no podía sudar más, imposible. Así que decidimos invertir todo el dinero en el vagón restaurante, al que fuimos con un chico ruso muy joven que trabajada en Sochi e iba a San Petersburgo a ver a una de sus novias. ¡Esto es Rusia! Los chicos tienen derechos a tener más de una novia, mientras no se conozcan :P
Se acabó el sudor, pero subió la cerveza. Menudo morado con el borrachuzo ese, con el me expresaba como bien podía. Pero lo pasamos muy bien y no pasamos nada de calor. ¡Viva el puto aire acondicionado!
Llegamos a Moscú sobre la 1 de la madrugada, y nos esperaban Sveta y Max. ¡Pobres! La hora que era y ellos esperando en el coche. Al menos, el tren en Rusia es muy puntual, así que la hora de llegada, es la hora de llegada. Metimos todo en el coche y fuimos a su casa, donde tenían la nevera llena de cerveza muy fría y algo de comer. Yo ya había conocido a Max y Sveta de nuestras visitas a Moscú, así que no eran desconocidos. Obviamente, Elena los conocía desde hacía muchos años, cuando decidieron salir de Chisinau en dirección a otras ciudades. La sorpresa es que van a ser papas, porque Sveta está embarazada de 4 meses. Lo malo es que a Max le habían quitado el carnet de conducir por una discusión con un guardia (tan común aquí, tristemente) y Sveta había empezado a conducir hacía 2 meses… y queríamos ir a Súzdal y Vladimir.
La única pega fue que al llegar a Moscú había muchísimo humo, casi costaba respirar, y un calor récord en la historia de los registros de Rusia, 42 grados. El humo se debía a que el calor había arrancado varios incendios alrededor de Moscú, como 120 incendios, y no se veía más de 10 metros delante de ti. ¡Fatal! Al menos, nos enfriamos con la cervecita de Max, y nos reimos porque Sveta, con Davinka en la barriga, no podía beber y se le caía la baba :D
Control de Gastos:
- Desayuno: 23 RUB (2,47 €)
- Taxi: 20 RUB (2,15 €)
- Comida: 25 RUB (2,69 €)
- Cena: 45 RUB (4,84 €)
- Bebidas: 29 RUB (3,12 €)
Se acabó el sudor, pero subió la cerveza. Menudo morado con el borrachuzo ese, con el me expresaba como bien podía. Pero lo pasamos muy bien y no pasamos nada de calor. ¡Viva el puto aire acondicionado!
Llegamos a Moscú sobre la 1 de la madrugada, y nos esperaban Sveta y Max. ¡Pobres! La hora que era y ellos esperando en el coche. Al menos, el tren en Rusia es muy puntual, así que la hora de llegada, es la hora de llegada. Metimos todo en el coche y fuimos a su casa, donde tenían la nevera llena de cerveza muy fría y algo de comer. Yo ya había conocido a Max y Sveta de nuestras visitas a Moscú, así que no eran desconocidos. Obviamente, Elena los conocía desde hacía muchos años, cuando decidieron salir de Chisinau en dirección a otras ciudades. La sorpresa es que van a ser papas, porque Sveta está embarazada de 4 meses. Lo malo es que a Max le habían quitado el carnet de conducir por una discusión con un guardia (tan común aquí, tristemente) y Sveta había empezado a conducir hacía 2 meses… y queríamos ir a Súzdal y Vladimir.
La única pega fue que al llegar a Moscú había muchísimo humo, casi costaba respirar, y un calor récord en la historia de los registros de Rusia, 42 grados. El humo se debía a que el calor había arrancado varios incendios alrededor de Moscú, como 120 incendios, y no se veía más de 10 metros delante de ti. ¡Fatal! Al menos, nos enfriamos con la cervecita de Max, y nos reimos porque Sveta, con Davinka en la barriga, no podía beber y se le caía la baba :D
Control de Gastos:
- Desayuno: 23 RUB (2,47 €)
- Taxi: 20 RUB (2,15 €)
- Comida: 25 RUB (2,69 €)
- Cena: 45 RUB (4,84 €)
- Bebidas: 29 RUB (3,12 €)
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