viernes, 25 de junio de 2010

Preparando el viaje a Mongolia (Embajada y Trans-Mongoliano) y la clasificación de España contra Chile

Día 213
Beijing

Salimos de casa con Luis, cuando él se iba al curro, sobre las 9:00, y fuimos directos a la Embajada de Mongolia para pedir el visado. No piden invitación (turismo menos de 30 días), ni papeles, ni nada, pero es el visado más caro que hemos pedido nunca, 60€ por persona. Solamente existe la modalidad ‘Express’, para que sea más caro. Un día laborable de espera.

Fue un poco odisea encontrar la Emabajda, porque está en un complejo de residencias diplomáticas que no están señalizadas, así que tienes que ir preguntando a los chinos y buscando la bandera correspondiente. Lo siento, pero hay países y países... y las banderas no son tan fáciles de identificar.

Con el tema del visado preparado, ahora teníamos que descubrir cómo ir a Ulan Bator, la capital de Mongolia y comprar los billetes. Hay dos opciones principales para llegar a Mongolia desde Beijing:
1. La más cara es comprar el billete del Trans-Mongoliano, una variante del Trans-Siberiano, que sale por unos 110€.
2. La más barata es tomar el tren local, que curiosamente va atado al Trans-Mongoliano, y parar en Erlian, frontera de China con Mongolia. Allí, hay que cruzar en jeep hasta Zamyn Uud, y otro tren hasta Ulan Bator. Todo esto tiene un coste de unos 35-40€, aunque se tendría que añadir el hotel si se hace noche en Erlian.

Obviamente, íbamos a por la manera barata: tenemos tiempo pero no dinero. Preguntando, nos dijeron que teníamos que ir al International Hotel, que es el único que vende billetes del Trans-Mongoliano o Trans-Manchuriano. La chica que nos recibió, nos explicó que los que venden ellos son los caros, y para conseguir los baratos había que ir a la Estación Central de Beijing, que estaba a 5 minutos andando.

Elena le pidió que nos escribiese en un papel la información necesaria: ‘Necesito dos billetes para Erlian, el día 30 de Junio, Hard-Sleeper, asientos inferiores’. Ella aceptó sin problemas, y nos fuimos a la estación. Para blanquitos, la única opción es ir a la taquilla 1, la que habla inglés, y está rotulada como ‘Director’s Window’.

En esta ventana, conseguimos los billetes sin problemas por unos 15€. Eso sí, hay que llevar el pasaporte o la copia, que no sé muy bien por qué, pues el tren no va a Mongolia, sino que se queda en China…

Con el viaje a Mongolia preparado, ya podíamos centrarnos en descubrir Beijing. En primer lugar, quedamos con Fan Yuan, una chica local, que nos había prometido llevarnos a comer. Una chica adorable, que nos llevó a un restaurante que estaba en la planta 7ª de un edificio, imposible de encontrar, y donde comimos de puta madre. Después, salimos a dar un paseo por uno de los barrios antiguos y tradicionales de la ciudad, lo que llaman los “Hutong”.

Fan Yuan se tuvo que ir porque había quedado con unos amigos, y volvimos a casa de Luis, que nos había prometido llevarnos a probar el mejor Pato Pekín de la ciudad. Para la cena, también vinieron unas amigas de Luis que trabajaban con él, Laura y Bea, y el noviete de Bea, Quico, de Valencia, que había llegado el mismo día a Beijing para visitarla.

Tras la cena, venía el momento crítico del Mundial: el partido contra Chile. Teníamos que ganar o ganar, para clasificarnos y no jugar contra Brasil. Vimos el partido en un bar con pantalla gigante fuera, y estaba llenísimo de gente. Ganamos 2 á 1 y lo celebramos bien, junto con más paisanos. El siguiente partido, la Portugal de Cristiano Llorando :DD


Control de Gastos:
- Desayuno: 28,6 RMB (3,08 €)
- Metro: 12 RMB (1,29 €)
- Tren a Erlian: 296 RMB (31,83 €)
- Comida: 51 RMB (5,48 €)
- Taxi: 15 RMB (1,61 €)
- Cena: 141 RMB (15,16 €)
- Bebidas: 72 RMB (7,74 €)

jueves, 24 de junio de 2010

Hacia Beijing, la capital milenaria

Día 212
Shanghai – Beijing

Sobre las 7:00 tomamos el tren hacia Beijing South Station. Un viajecito de 14 horas, que es el tren más rápido que une Shanghai con Beijing, los demás son nocturnos. Una vez allí, en metro hasta Dongsi Shitiao, que es donde vive Luis, nuestro contacto en Pekín.

En el metro, me sorprendió mucho que hubiera televisiones por los túneles, y se podía ver las escenas mientras ibas a toda velocidad. ¡Estos chinos!

Desde Dongsi Shitiao, en taxi, fuimos hasta el Worker’s Stadium, donde Luis nos recogió para acompañarnos a su casa. Luis es un chico de Salamanca, que está haciendo un máster-beca en el ICEX de Beijing, y había aceptado hospedarnos 3 días, que luego se convirtieron en 6, porque estábamos muy cómodos y el tipo es un fenómeno.

Después de dejar las maletas, Luis nos llevó a cenar a un sitio local con comida buenísima y muy barata. Mientras, estuvimos viendo el partido Italia – Eslovaquia, en el que los italianos perdieron 3-2, ¡menuda vergüenza! Por lo general, no me suele importar mucho lo que haga Italia, pero en este Mundial, sin contar con el fútbol rácano y feo que hacen siempre, me molestó que cuando perdimos con Suiza, publicasen ‘¡Te queremos, Suiza! Italia duerme feliz hoy’. ¡Por Bordes, para casita! Un buen primer día en Beijing.

Control de Gastos:
- Desayuno: 28 RMB (3,01 €)
- Taxi en Shanghai: 13 RMB (1,40 €)
- Taxi en Beijing: 10 RMB (1,08 €)
- Comida: 22 RMB (2,37 €)
- Metro: 4 RMB (0,43 €)
- Cena: 80 RMB (8,60 €)
- Bebidas: 40 RMB (4,30 €)


miércoles, 23 de junio de 2010

Regreso a Shanghai y el visado de Rusia

Día 211
Shanghai

Aprovechando que Adam tenía que pillar el tren a otra ciudad por curro, nos fuimos con él por la mañana a la estación de tren de Suzhou, con tal de comprar los billetes e irnos a Shanghai. El primer tren disponible era a las 13:00, y eran las 8:00. Adam nos dio un consejo muy importante, porque en China, aunque no tengas el asiento, mientras tengas billete, puedes pillar el tren, solamente te has de quedar esperando en el pasillo. Son únicamente 30 minutos y teníamos que volver realmente para ir a la embajada de Rusia a recoger los pasaportes, que solamente abren de 13:00 á 14:00.

Lo probamos, y funcionó sin problemas. De hecho, no éramos los únicos, pues el tren estaba llenísimo de gente sin asiento, de pie en los pasillos :D

Una vez en Shanghai, dejamos las cosas en casa de Dave y Jane y salimos a hacer algunas compras más a otro de esos enormes centros comerciales que tienen de todo: originales, copias A, B y C, relojes, bolsos, incluso cursos de idiomas en DVD, que cuestan menos que los CD vírgenes.

Fuimos a la embajada y nos dieron el pasaporte sin ningún problema. La verdad es que todo el mundo y todos los foros decían que era imposible obtener el visado para Rusia en Shanghai. Pues somos la prueba viviente que no hay ningún problema, solamente hay que esperar 5 días laborables. Finalmente, de vuelta a casa de Dave.

Cuando Dave, Jane y Ray plegaron de currar, fuimos a cenar a un restaurante nuevo justo al lado de su casa, y nos comimos el último “HotPot” en Shanghai. Volvimos a casita a tomar más birras y a ver otro partido de fútbol a las 2:30 de la mañana.

Control de Gastos:
- Desayuno: 14 RMB (1,51 €)
- Tren a Shanghai: 62 RMB (6,67 €)
- Metro: 16 RMB (1,72 €)
- Taxi: 20 RMB (2,15 €)
- Comida: 20 RMB (2,15 €)
- Cena: 160 RMB (17,20 €)
- Bebidas: 27 RMB (2,90 €)

martes, 22 de junio de 2010

Paseo por Suzhou y hartón de comida japonesa

Día 210
Suzhou

La Roja ganó, y nos fuimos a acostar a las 5 pasadas. Es la putada de pillar el Mundial en Asia… Al despertarnos, nos quedamos vagueando en casa, actualizando el blog, buscando cosas para Beijing y Mongolia, etc.

Habíamos quedado con Adam para ir a dar un paseo después de su trabajo. Apareció con el coche destartalado que le deja la empresa, y fuimos hacia una de las zonas más bonitas de Suzhou, con calles y casas muy tradicionales. Dimos un paseo, tranquilamente, tomamos un helado y una cervecita y volvimos hacia nuestro restaurante japonés, a liarla otra vez. Otra cena brutal, y llenos hasta las cejas, ¡ñam-ñam! Sake caliente y birras japonesas: Asahi, Saporo y Kirin.


Control de Gastos:
- Cena: 220 RMB (23,66 €)
- Bebidas: 7 RMB (0,75 €)

lunes, 21 de junio de 2010

En Suzhou con Adam y la victoria de España sobre Honduras (2-0)

Día 209
Shanghai – Suzhou

A primerísima hora de la mañana, salimos de casa de Dave a buscar un taxi para ir a la estación de tren de Shanghai, en dirección a Suzhou, donde nos esperaba Adam, un tipo genial que conocí en el viaje a Atlanta, y que vivía ahora en Suzhou. ¡El mundo es muy pequeño! Al llegar, una cola imposible para esperar un taxi, que nos llevó a casa de Adam. Como no habíamos dormido mucho (viendo el fútbol, como cada noche), nos fuimos directos a hacer una siestecita, mientras Adam se iba a currar. Íbamos a estar solamente dos días en Suzhou, porque teníamos que volver a Shanghai a por el visado para Rusia el día 23 (que es San Juan) y el 24 íbamos hacia Beijing (o Pekín).

El apartamento de Adam era brutal: grande, bien decorado, con buenas vistas, bien conectado (centro, tiendas, bares y restaurantes). Y, encima, lo paga la empresa, jeje.

Cuando nos despertamos, comimos algo rápido y salimos hacia la ‘Colina del Tigre’ (Tiger’s Hill), una de las principales atracciones de Suzhou. Allí, caminamos alrededor de los templos, los lagos y los jardines. La verdad es que empiezo a estar hasta los webs de Budas y Templos. Sería como hacer un tour por Europa visitando cada una de las Catedrales Románicas y Góticas… Un poco sí, pero ya me cansan.

Por la tarde, esperamos a que llegase Adam y nos tomamos unas cervezas viendo el partido Portugal – Corea del Norte, pero en la primera parte era tan aburrido (1-0 para los tugas), que nos fuimos a cenar. Adam nos llevó a un restaurante japonés de buffet libre, con todo lo que puedas comer Y BEBER por 100 yuanes (unos 10€). Y todos los platos eran Japoneses, de verdad, no los chinitos que tenemos en Barna con la cocina fusión-wok. Total, hasta las orejas de sushi, birras, sake caliente y marisco.

Al volver a casa, nos tomamos una cervecita y yo me quedé esperando el partido de España con Honduras. Fácil, 2-0, dos goles de Villa, y la clasificación nos la jugaremos con Chile.

Control de Gastos:
- Desayuno: 10 RMB (1,08 €)
- Comida: 45 RMB (4,84 €)
- Templo Tiger Hill: 120 RMB (12,90 €)
- Taxi: 47 RMB (5,05 €)
- Cena: 300 RMB (32,26 €)
- Bebidas: 35 RMB (3,76 €)

domingo, 20 de junio de 2010

El MagLev, el cumpleaños de Lola y ‘The Bund’ por la noche

Día 208
Shanghai

Como llegamos tarde, dejé a todos dormir, pero yo me fui a montar en el MagLev, el tren de Levitación Magnética, de tecnología alemana, que va desde Shanghai al aeropuerto, y es el más rápido de mundo. Era una experiencia obligada. En la ida, 301 km/h, pero en el regreso 431 km/h. ¡Coño! Mucho más que un Fórmula 1, y sin ruedas :D Es una sensación muy extraña y mirar por la ventana, o cruzar el tren que va en la otra dirección es total.

Cuando volví a casa, nos coordinamos para ir al cumpleaños de Lola, la novia de Mario (el chico con quien estuvimos en KL), que es sevillana y trabaja en el Cervantes. Había organizado una barbacoa y nos invitó, así que no podíamos dejar escapar la oportunidad de comer un cacho de carne más grande que un pulgar. Le dijimos si podíamos llevar a Dave y pasamos un muy buen rato. Una buena sensación hacer una barbacoa en medio de los rascacielos de Shanghai :D

Después, volvimos a casa, vimos el partido de fútbol y nos acercamos al ‘Bund’ para verlo iluminado de noche. Para ello, el mejor sitio es la terraza gratuita del hotel Hyatt-Shimao, en la planta 80 o así. Gracias a Dave y Jane que nos llevaron, porque sino ni nos enteramos.

Control de Gastos:
- Desayuno: 13 RMB (1,40 €)
- Metro: 8 RMB (0,86 €)
- Maglev: 80 RMB (8,60 €)
- Imanes: 8 RMB (0,86 €)
- Tren a Suzhou: 62 RMB (6,67 €)
- Fotos: 28 RMB (3,01 €)
- Bebidas: 21 RMB (2,26 €)