sábado, 7 de agosto de 2010

El Anillo de Oro: Súzdal

Día 256
Súzdal

Al levantarnos, un desayuno rápido y al coche, con los dedos cruzados, esperando que el humo no hubiese soplado hacia el Este, intoxicando Vladimir y Súzdal. Sveta, con el cachondeo se su nombre, conducía. Y digo cachondeo porque los rusos hacen mucho hincapié en la pronunciación de ‘S’ sin una ‘E’ delante y de la ‘V’, que no suena como ‘B’. Yo decidí, para no tener problemas, llamarla ESBETA, y no SVETA. Me era más fácil, jeje.

Efectivamente, aunque muy lentitos por la capacidad conductora de Sveta, el aire soplaba hacia el Oeste, llevando todo el humo a Moscú y no a Súzdal. Pero Vladimir no se salvaba, así que pasamos de parar, porque no se veía nada. Pero Súzdal estaba perfecto. Cuando aparcamos, lo primero era ir a comer.

Ya comidos, a caminar por Súzdal, una de las ciudades más bonitas que hemos visitado en Rusia. Llena de edificios históricos y religiosos que no fueron destruidos por el Comunismo.

No paramos de visitar sitios y hacer fotos, con saltos claro está :D Incluso nos compramos unas botellas del licor más famoso de Súzdal, la medovuja, que tienen en diferentes gradaciones de alcohol, algo dulce. Como era de esperar, compramos una de cada para beber en casa, jeje.

Antes de salir, fuimos a cenar, y aunque no era muy tarde, estaba casi todo cerrado.

De regreso, Sveta estaba cansada para conducir y Max decidió llevar el coche, aunque yo me ofrecí, pero todos sabían que si a mí me paraban, me iban a sacar hasta la camisa al enseñar mi pasaporte. La idea era que Max condujese hasta llegar a Moscú, donde cambiaría con Sveta hasta casa. Si alguien nos paraba, ellos cambiarían la posición y parecería que Sveta estaba conduciendo. Debido a la sanción que tenía Max, el coche estaba en la lista de coches que se debían parar, porque en Rusia, los policías tienen tres obligaciones mensuales:
1 – Recolectar dinero para el Gobierno (tienen cantidades establecidas)
2 – Recolectar dinero para los Superiores en mando (cada uno pone la cantidad que desea)
3 – Recolectar dinero para ellos mismos (depende de la temporada y lo que paguen a los de arriba)

¡Esto es Rusia! No está escrito, pero es así. No lo veréis escrito en las guía, pero es así, tristemente. Pues nada, que sí, que nos pararon, y Sveta y Max se cambiaron de sitio muy rápido, y con los cristales tintados, nadie vio nada. Pero, los cabrones se han modernizado, y le dijeron a él que saliese del coche con los papeles. Lo llevaron a la garita y le enseñaron la foto conforme un hombre iba conduciendo. Las opciones:
- Legal: ir a la cárcel 30 días, aquí no se andan con chiquitas
- Ilegal: pagar bajo mano

Max decidió pagar, como es de imaginar, y el policía le pidió 1000 dólares, ¡me cago en toda su puta existencia! Él solamente llevaba 600 dólares y volvió al coche a pedirme dinero, que llevaba 200 euros. Con eso se conformó, en total unos 900 dólares, y Sveta pilló el coche de vuelta.

Un poco tristes en casa, pero el licor de Súzdal y las cervezas nos animaron un poco la noche. Al menos, Max pudo dormir en casa, jaja.

viernes, 6 de agosto de 2010

Regreso a Moscú con Sveta y Max

Día 254-255
Pyatigorsk - Moscú

Preparar la maleta y dirección a la estación, otros dos días más de tren de regreso a Moscú, donde nos esperaban Max y Sveta, esos especímenes como Elena, nacidos en Moldavia, pero de familias rusas. Primero, lo más duro, la despedida. Allí, todas llorando, con regalos y comida, pidiendo la fecha de la próxima visita. Pero la capital nos llama: como en la canción de “Gorky Park”: ‘Moscow Calling’, que sigue el mensaje de “The Clash”: ‘London Calling’. La promesa, que los niños aprendan castellano y saquen buenas notas.

Más calor, muchísimo, y otra vez la negociación fallida. Esta vez, los compañeros son un poquito más viejos, pero igualmente sociables. Es brutal la gente normal en Rusia. Al comer y al beber, todo se ofrece. La primera noche, aguanté como bien pude el calor, pero el segundo día, ya no podía sudar más, imposible. Así que decidimos invertir todo el dinero en el vagón restaurante, al que fuimos con un chico ruso muy joven que trabajada en Sochi e iba a San Petersburgo a ver a una de sus novias. ¡Esto es Rusia! Los chicos tienen derechos a tener más de una novia, mientras no se conozcan :P

Se acabó el sudor, pero subió la cerveza. Menudo morado con el borrachuzo ese, con el me expresaba como bien podía. Pero lo pasamos muy bien y no pasamos nada de calor. ¡Viva el puto aire acondicionado!

Llegamos a Moscú sobre la 1 de la madrugada, y nos esperaban Sveta y Max. ¡Pobres! La hora que era y ellos esperando en el coche. Al menos, el tren en Rusia es muy puntual, así que la hora de llegada, es la hora de llegada. Metimos todo en el coche y fuimos a su casa, donde tenían la nevera llena de cerveza muy fría y algo de comer. Yo ya había conocido a Max y Sveta de nuestras visitas a Moscú, así que no eran desconocidos. Obviamente, Elena los conocía desde hacía muchos años, cuando decidieron salir de Chisinau en dirección a otras ciudades. La sorpresa es que van a ser papas, porque Sveta está embarazada de 4 meses. Lo malo es que a Max le habían quitado el carnet de conducir por una discusión con un guardia (tan común aquí, tristemente) y Sveta había empezado a conducir hacía 2 meses… y queríamos ir a Súzdal y Vladimir.

La única pega fue que al llegar a Moscú había muchísimo humo, casi costaba respirar, y un calor récord en la historia de los registros de Rusia, 42 grados. El humo se debía a que el calor había arrancado varios incendios alrededor de Moscú, como 120 incendios, y no se veía más de 10 metros delante de ti. ¡Fatal! Al menos, nos enfriamos con la cervecita de Max, y nos reimos porque Sveta, con Davinka en la barriga, no podía beber y se le caía la baba :D

Control de Gastos:
- Desayuno: 23 RUB (2,47 €)
- Taxi: 20 RUB (2,15 €)
- Comida: 25 RUB (2,69 €)
- Cena: 45 RUB (4,84 €)
- Bebidas: 29 RUB (3,12 €)

miércoles, 4 de agosto de 2010

En la cima de Europa (Monte Elbrús)

Día 253
Cáucaso: Monte Elbrús

Volvemos a hacer turismo. Después de unos días familiares, nos toca visitar una de las zonas más conflictivas del mundo. Digamos que Pyatigorsk es la primera ciudad puramente rusa del Cáucaso. Justo por debajo, están todos los países o estados que ya se independizaron de la antigua URSS (Georgia, Armenia o Azerbaiyán), o las zonas que aún están en lucha por su autonomía, como Chechenia, Daguestán, Osetia del Norte, Osetia del Sur (ésta pertenece a Georgia, pero quieren ser rusos, ¡manda huevos!), Ingusetia, Cherkesia o Kabardino-Balkaria. Más al norte estaría Kalmikia, una región curiosa, poblada por Mongoles emigrantes aquí hace muchísimos años que aún viven en yurtas, como en su país de origen.

El nombre proviene del griego Káukasos, legendario pastor escita muerto por Crono y que dio nombre a las montañas. En la mitología griega, el Káukasos era uno de los pilares que sostienen al mundo. Se afirma también que Prometeo fue encadenado en estas montañas por Zeus. La cadena montañosa, rectilínea, no asciende a una mínima altitud hasta que, partiendo del Estrecho de Kerch hacia el este, alcanzada una distancia de 300 km, culminando las mayores alturas en la parte central de la cadena, existiendo diversos macizos montañosos extensos, de origen volcánico, actualmente cubiertos de hielo:
- Monte Elbrús, de 5.642 metros, en la Rusia europea, la cumbre más alta de Europa.
- Dykh-Tau, 5.203 metros, en la Rusia europea.
- Chkhara, 5.068 metros, entre Georgia y Rusia.
- Kazbek, 5.047 metros, en Georgia.
- Usba, 4.695 metros.
- Uipata, 4.638 metros.

Bueno, pues a primerísima hora, salimos de casa, en el primer tranvía, hacia el punto de reunión, 5:30 de la mañana. De ahí, un bus lleno de rusos, con guía rusa y hacia el sur. Nuestro billete incluía el traslado y los primeros telesillas hacia el mirador de Elbrús, pero no el del segundo telecabina que subía hasta la cima. Hicimos una parada entre medio, en casa del conductor, donde habían improvisado un bar, para hacer el café y el desayuno: es lo que hay!!! Se empiezan a ver los primeros picos.

Una vez llegamos, dos telesillas, por unas pistas de ski muy conocidas, hacia el mejor mirador del Cáucaso. ¡Joder, qué vistas!

Esto es Georgia, por cierto, visto desde Rusia.

Incluso nos pudimos parar en un bar a ver cómo bailaban los locales, que aunque eran rusos, tenían tradiciones georgianas (o de cualquiera de las repúblicas independientes, que son parecidas). Hasta un Rasputín por ahí suelto, haciendo turismo.

Y nos subimos a una piedra solitaria, birra en mano, a hacernos la fotito, ¿a qué mola?

Otra vez para abajo, hacia el Monte Elbrús. Aquí hay que pagar el telecabina, que lo acaban de renovar, y tiene tres tramos: dos de telecabina y uno de telesilla. ¿Cuánto cuesta ver nieve pura en pleno mes de Agosto (hemisferio norte, eh?)? Pues aquí está. Eso sí, ya con los webs llenos de viajes, no subimos con el grupo pagando el total, sino que nos esperamos, y Elena se acercó a preguntar el precio al empleado, que nos dijo la mitad, a pagar en mano. Un 2x1 fácil, jeje.

Y ahí están, las dos tetas de Elbrús. ¡Impresionante! Altamente recomendado, incluso mucho más espectacular que los Alpes. Hasta nos encontramos con unos vascos y unos catalanes que se estaban aclimatando para hacer cima en unos días. También freaks que se desnudaban por temas de salud en la nieve y tal.

Por cierto, para el que no lo sepa, Elbrús no es una montaña, es un volcán semit-activo, al que le quedan unos 100 años para volver a estallar, para muestra las rocas.

Al bajar comimos, y de vuelta a casa, a la cena de despedida. Otra paradita en la casa del conductor, y a casita.

Control de Gastos:
- Viaje a Elbrús: 1000 RUB (26,32 €)
- Tranvía: 40 RUB (1,05 €)
- Telesilla: 800 RUB (21,05 €)
- Telecabina: 600 RUB (15,79 €)
- Desayuno: 170 RUB (4,47 €)
- Comida: 150 RUB (3,95 €)
- Bebidas: 123 RUB (3,24 €)

martes, 3 de agosto de 2010

Las aguas minerales de Pyatigorsk

Día 252
Pyatigorsk

Hoy nos tocaba descubrir las aguas termales minerales tan famosas en Rusia. Antes, teníamos que ir a recoger el regalo de Igor y María, que lo habíamos reservado unos días atrás. Al final, cambiamos el modelo de cámara que teníamos reservado y seleccionamos otro; bueno Igor prefirió otro :D

Así, salimos hacia la cima de la ciudad a disfrutar del agua y beber agua con gas. El sitio está muy bien, la verdad, con muchos turistas rusos, y agua con gas gratis para todos.

De vuelta a casa, teníamos dos sorpresas reservadas para Evgeny e Irina y el resto de la familia. También para Rima y Olga. Primero, entrega de regalos para los niños, pues los habíamos equipado con todo lo necesario para todo el año escolar. Admito que se me fue la puta olla comprando, pero son cosas necesarias, que todos los occidentales hemos tenido cuando éramos pequeños. Y ya es conocido que la principal causa de fracaso escolar en Rusia y la falta de medios. Como no podemos sanar este mundo, al menos intentamos proveer a los nuestros con lo necesarios. Esto nos va a obligar a estar 20 días en casa cuando lleguemos, pero vale la pena.

La segunda, una barbacoa para toda la familia. Y cuando digo barbacoa me refiero a mucho Sashlik para todos, como para una boda, jeje. El día siguiente nos íbamos a Elbrús, así que podíamos usar lo que sobrara para hacer un picnic en la montaña. Tuvimos que convencer a Igor para que se quedaran hasta tarde, pues no querían perder el último tranvía.


Control de Gastos:
- Bus: 74 RUB (1,95 €)
- Tranvía: 90 RUB (2,37 €)
- Kvas: 24 RUB (0,63 €)
- Comida: 199 RUB (5,24 €)
- Pinchitos: 50 RUB (1,32 €)
- Taxi: 150 RUB (3,95 €)
- Barbacoa: 1150 RUB (30,26 €)