domingo, 13 de febrero de 2011

Aprendiendo a hacer paellas

Ya es sabido que tenemos intención de irnos a trabajar fuera de España. Tan pronto como se concrete algunas de las ofertas que tenemos de China, Singapur, Australia o Estados Unidos. Por este motivo, es altamente crítico que Elena aprenda a hacer perfectamente paellas. Para ello, lo mejor es seguir las instrucciones de la yaya, jeje. ¡Qué buena salió!

martes, 8 de febrero de 2011

La "chinita" Gisele nos vuelve a visitar

Nuestra querida Gisele, alias 'Chinita' es una de esas chicas que siempre nos sorprende. Ella se quedó en casa hace como dos veranos, y el año pasado la visitamos en Guangzhou, China. Tuvo ella la mala suerte de tener que aguantarnos a nosotros dos mientras viajábamos con Luciano y Serafín por el sur de China y hospedarnos 4 incansables días, mientras también recibía la visita de unos amigos de Portugal. Pues la sorpresa vino cuando nos envió un email para decirnos que el próximo martes pasaba a vernos a Barcelona. ¿Cómo? Sí, venía a una boda a Niza, de unos amigos, y después se iba a Tenerife, pero por una noche ('For one night only, ladies and gentlemen'), se quedaba en casa para ir a cenar y liarla un poco. Teníamos que coordinar al equipo que la conocía, además de los citados: Ignasi y Cosín.

Primero, los regalos: té y una botella de licor chino de arroz de 60 grados... Um! Ese regalo me da un poquito de miedo porque conozco a estos cafres, pero, siendo martes, no creo yo que...

Serafín la recogió en el aeropuerto con el Sera-Móvil, y la trajo a casa, donde esperamos, como siempre, al tardón de Cosín. Aprovechamos para hacer la primera, quizás la tercera y fuimos al restaurante que habíamos reservado, un gallego, amigo de mis padres, llamado Maxi.

En cuanto llegamos al restaurante, la gente ya vio que veníamos con ganas de juerga y nos metieron al final para no molestar mucho... Lo normal para impresionar, unas tapitas, jamón del bueno, y una buena mariscada, amezinada por un buen vino blanco.

Cenados, muuuyyyy llenos, llegó el postre, con un surtido de tartas y nata montada, que Ignasi aprovechó para hacer una nueva combinación: en vez de fresas con nata... gambas con nata :DD

Encima, orujito gratis: seco, hierbas y crema. Ya la hemos liado... Hasta el punto que Lucho dijo de pillar el último metro a las 12:00, pero ya eran las 12:30 así que todos para casa. Nos esperaba el lícor ese de arroz que trajo Gisele de China, junto con la botella de crema de orujo que se llevó Cosín del bar. Somos lo peor :DD Aguantamos toda la botella, Serafín en un colchón inflable al lado de Luciano; Cosín en el sofá; Gisele en la cama, y, menos mal, Ignasi había venido en moto (y no bebe!!!!). Total, que Gisele nos devolvió la que le liamos en Guangzhou con los chupitos en el bar de un amigo suyo, jeje.

sábado, 29 de enero de 2011

Calçotada 2011

Como cada año, el último fin de semana de Enero, hacemos una Calçotada. Los 'calçots' son cebollas jóvenes y alargadas y esta es la época para comerlas. Se comen con una salsa romesco que suele ser muy cara para comprar, y que Elena hizo en casa para todos: un montón de litros! Decidimos hacerlo, otra vez, en Gavà, en el huerto del señor Cristóbal. Además, queríamos enseñarle a Ariel, que había venido de visita desde Tel-Aviv. Ariel es aquel que se tiró un mes con nosotros, Andreea y Lucho por Tailandia. ¡Un fenómeno!

Aunque la previsión del tiempo era mala, nos salió un día FER-PEC-TO. Sí pone Ferpecto y no Perfecto :D Primero, teníamos que ordenar la comida, poner la mesa y enfriar las birras.

Después, cocinar.

Más tarde, comer.

La Ah! Y se celebraba el Año Nuevo Chino, y es el año del conejo... el conejo de la Loles!

La cosa se lió, como era de esperar, y volvimos a terminar en mi casa viendo el fútbol. Bueno, ver es un decir, porque acabámos escuchando, porque no veíamos nada de tanta bebida, jeje.

Lucho me robó las birras esas especiales belgas que yo me compro, y terminó haciendo fotos 'artísticas', con Cosín y Svetlana posando, con caritas de borrachuzos, claro! :P

sábado, 22 de enero de 2011

Haciendo Snowboard en Andorra

Ariel se había empeñado en hacer unos días de nieve con nosotros. Argumentando que el año pasado estuvimos en la playa para Enero, este año tocaba Pirineos. Elena y Ariel para hacer ski y Lucho y yo para hacer SnowBoard. El objetivo es aprender de una puta vez, tras 3 años intentando aprender.

El destino era Andorra, donde nos íbamos a quedar en casa de Álvaro, como de costumbre, que vive con Ramón (o tito Raymon) y Pau. Como éramos cuatro, fuimos en coche, mucho más cómodo y barato. Llegamos tarde el Jueves, nos tomamos unas birras con los chicos y durmimos como bien pudimos. A la mañana, a primera hora, justo después de irse los chicos al curro, nos fuimos a Vallnord, una de las zonas de ski de Andorra.

Como somos unos expertos tirados, tenemos todos los trucos habidos y por haber para ahorrar. El primero es preguntar a la gente que tiene forfait de varios días que nos venda el último día. Básicamente, mucha gente, entre semana, compra el forfait de 4 ó 5 días, pero el último ya están cansados. Si el precio normal son 35€, hay que negociar un poco. Nosotros fuimos capaces de regatear hasta los 15€ por persona, que no está mal.

Este primer día estuvo genial, con poca gente y todo el día nevando, así que todas las pistas eran de auténtico polvo. Ariel empezó a bajar bien, Elena es toda una experta y Lucho pilló una buena técnica. Por mi parte, finalmente, aprendí a bajar, girando bien para los dos lados y sin caerme. Empezaba a ir bastante rápido. Se lo debo principalmente a Álvaro y Alex Toll, que tanto se han preocupado y esforzado por enseñarme.

Y como buenos tiraos, la mochila llena de birra y de bocatas... Pesa y se hace más complicado bajar con la tabla, pero una vez allí, se agradece, jeje.

Al terminar, totalmente reventados, para casa a ducharnos y comer. Incluso hicimos una buena timba de póker que ganó, de suerte, Luciano.

El sábado volvimos a subir, con la diferencia que teníamos un 2x1 que me llegó por email y eso se agradece. Otro tute, con una nota negativa: por bruto y haciendo una broma con Ariel, me pegué un ostiazo y me fracturé una costilla, ¡vaya tela! Nada grave, solamente dolor para dos semanas. Elena decidió que nunca más va a hacer snow y se queda con el ski.

Una vez en casa comimos y nos quedamos toda la tarde en el sofá viendo el fútbol, que jugaba el Barça primero y luego el Madriz. La verdad es que nos quedamos fritos a la primera de cambio.

El domingo fui incapaz de convencer a Lucho, que no se podía mover, ni siquiera sabiendo que estaba ya pagado, jaja. Pero nosotros tres sí que subimos. Mi costilla no me dejaba moverme, y me caía cada dos por tres de dolor y cansancio, jaja.

Dormimos la última noche en casa de Álvaro y el lunes nos bajamos. Un fin de semana de 3 días de ski genial. Al final, nos salió todo por unos 175€ todo incluido (coche, peajes, ski, material, comida, bebida, etc.). ¿Quién da más?