miércoles, 4 de noviembre de 2009

Kioto y sus Geishas

Día 8
Kyoto

Por fin nos levantamos un poco tarde, tampoco mucho, aunque me acosté bastante tarde viendo la primera parte de la Champions. Saori salió del trabajo a las 13:00 y fuimos con ella a Kyoto. Llegamos sobre las 16:30 y fuimos directos al casco antiguo, llamado Gion. De 17:00 á 18:00 aparecen las Geishas y Maikos (Geishas jóvenes, aún aprendiendo) por la calle que los locales llaman “de las Geishas” (muy original, ¿verdad?). Hay que tener un poco de suerte y perseguirlas por la calle para hacer una foto. Salen de sus casas de aprendizaje y van a los restaurantes en los que trabajan; parece ser que no le gustan mucho ser fotografiadas.


Yo pensaba que las Geishas hacían “algo más”… si su función es complacer, pues el ‘final feliz’ debería estar incluido. Pero no, nada sexo; normalmente, se paga a una Geisha por acompañamiento, para mantener una conversación, para server a los invitados en un restaurante… Son educadas para entretener a la gente, y suelen alquilarse para cenas de negocios, porque sus servicios son extremadamente caros, así que es una forma de mostrar el status de alguien. Vamos, que los que tienen Geisha es que tienen mucho dinero.


La zona de Gion es bastante bonita, rodeado de una atmósfera japonesa total, de la que perdura con el tiempo. Parece que están en una película Antigua, con Geishas y Samurais. Pudimos ver algunas Geishas para hacerles fotos, pero tienes que corer delante de ellas para darte la vuelta, y las tías van haciendo zig-zag para que te cueste más. Bueno, es el buen espíritu del turista, ¿no?


Además, el objetivo de la visita nocturna a Kyoto es poder disfrutar de la vista nocturna de la ciudad, que es muy elegante. Caminamos por las calles antiguas, en las que se ven casas que tienen más de 100 años, y si se quieren renovar se debe seguir una estética. El Ayuntamiento está muy serio con el tema, y, encima, ayuda con la financiación. Aunque lo cierto es que como todo en Japón, está muy bien conservado y limpito.


Subimos también a la colina, con algunos templos interesantes, perfectamente iluminados, un gran Buda, y nos hicimos un mini picnic con unas pelotas rebozadas de pulpo muy buenas (takoyaki). Después del tour cultural, bajamos a una zona con un par de calles de bares y restaurants muy especial. La calle era muy, muy estrecha, y las que cruzaban no tenían más de un metro de ancho. Probamos de tomar una cerveza en alguno de esos bares, pero eran bastante caras. Teníamos que esperar a Jun para cenar, una amiga de Saori que es de Kyoto, por lo que decidimos implementar una idea española: botellón en el río :DD Compramos unas cervezas en una tienda de 24 horas, unos calamares secos y nos sentamos en un banco, haciendo una charleta divertida. ¡Botellón en toda regla!


Cuando llegó Jun, fuimos a restaurante de Sushi, que tiene un precio fijo para cada plato: 100 yenes (unos 80 céntimos de euro) por 2 nigiri o 4 maki. Acabamos con 10 platos cada uno, y la verdad es que estaba buenísimo. Como anécdota está que la cinta que lleva la comida a veces no trae la pieza que quieres, así que en cada mesa hay una pantalla táctil (completamente en japonés) en la que puedes escoger cuál quieres. Una vez hecho el pedido, hay una pequeña vía de tren sobre la cinta giratoria, en la que llega un tren bala (mismo diseño pero en pequeñito) con tu pedido. Muy serviciales! Una cosa Buena de este restaurante es que no cobran por mesa, sino que la camarera viene, cuenta a cada persona sus platos y te hace un ticket personalizado, para que luego no haya problemas.


Bien cenados, nos tocaba irnos de vuelta a casa, dos horita más de trenes, cambiando y cambiando. Suerte que venía Saori con nosotros, porque en el metro de Osaka se acababa de tirar un robot que venía de trabajar, y el tren iba a estar parado, por lo menos, una hora.Saori hizo una ruta alternativa, y llegamos a casa rápiditos. Hicimos un par de cervezas y pude ver la primera parte del Barça contra el Rubin Kazan. ¡A dormir!


Control de Gastos:
- Tren: 1080 yenes (8,24 €)
- Desayuno: 1102 yenes (8,41 €)

- Tren: 1080 yenes (8,24 €)

- Metro Kyoto: 420 yenes (3,21 €)
- Cola: 120 yenes (0,92 €)
- Comida: 630 yenes (4,81 €)
- Birras: 813 yenes (6,21 €)
- Cena: 2079 yenes (15,87 €)
- Metro Kyoto: 440 yenes (3,36 €)
- Tren: 1080 yenes (8,24 €)

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